Ley de Servicio Doméstico

Desde el pasado 1 de enero de 2012 ha entrado en vigor una normativa que pretende acercar los derechos laborales de los empleados de hogar (la mayoría son mujeres) al del resto de los trabajadores. Aunque siguen pendientes algunas reivindicaciones históricas, como el cobro de la prestación por desempleo, la nueva regulación supone un cambio radical para el sector.

La Disposición adicional 39 de la Ley 27/2011 de 1 de agosto (publicada en el Boletín oficial del estado (BOE) del 2 de agosto sobre actualización, adecuación y modernización del sistema de la seguridad social, procede a la integración del régimen especial de empleados de Hogar dentro del régimen General, mediante la creación del sistema especial para empleados de Hogar.

Los empleadores deberán proceder a actualizar la situación de sus empleados realizándose desde el 1 de enero de 2012 hasta el 30 de junio de este mismo año.

Los empleadores para quienes los trabajadores realicen labores domésticas deberán disponer de un código de cuenta de cotización (CCC) dentro del sistema especial para empleados de Hogar del régimen General. Las altas deberán realizarse con carácter previo al inicio de la actividad laboral y las bajas deberán comunicarse en un plazo de 6 días.

Si llegado el 30 de junio de 2012 no se ha procedido a comunicar el cumplimiento de las condiciones exigidas para la inclusión en el sistema especial para empleados del Hogar, cuando se trata de empleados de hogar que prestan servicios de manera exclusiva y permanente para un único empleador, su cotización al sistema especial pasará a efectuarse, desde el día 1 de julio de 2012 por la base de cotización establecida en el tramo superior de la escala de cotización.

En el caso de los empleados que trabajan en varias casas, si los empleadores para los que prestan servicios no han comunicado el 30 de junio el cumplimiento de las condiciones exigidas para la inclusión en el sistema especial, quedarán excluidos y la Tesorería General de la seguridad social procederá a cursar de oficio la baja en el régimen correspondiente.
El responsable del ingreso de las cuotas será siempre el empleador, y deberá hacerlo con independencia de las horas de trabajo. Es una de las novedades de la nueva normativa.

Hasta ahora, los trabajadores que prestan sus servicios con carácter parcial o discontinuo para varios empleadores debían cotizar ellos mismos si superaban las 72 horas mensuales de trabajo. El ingreso de cuotas se realizará mediante domiciliación bancaria o cargo en cuenta. Sobre la base de cotización correspondiente a la retribución que recibe la empleada de hogar, el empleador debe pagar un 22%, aunque un 3,7% corresponde al trabajador. Además, el empleador tiene que abonar un 1,1% por contingencias profesionales.

Durante los tres primeros años se aplicará una bonificación del 20% en las cotizaciones por la contratación de personas que presten servicios en el hogar familiar siempre que la obligación de cotizar se haya iniciado a partir de la fecha de integración de este sistema en el régimen General como sistema especial.

Las familias numerosas mantienen la reducción de hasta el 45%.

En cuanto al caso de baja laboral el subsidio por incapacidad temporal en caso de enfermedad común o accidente no laboral se percibirá desde el cuarto día de la baja en el trabajo, estando a cargo del empleador el abono de la prestación al trabajador desde ese día hasta el octavo, ambos inclusive. a partir del noveno día la baja será abonada por la seguridad social. Anteriormente, la prestación se percibía desde el día 29 de la baja.

Una vez que se haya integrado el empleado de hogar en el nuevo sistema especial, el subsidio por incapacidad temporal derivado de un accidente de trabajo o de una enfermedad profesional se percibirá a partir del día siguiente al de la baja médica en el trabajo.

Los trabajadores a tiempo parcial disfrutarán de idéntica protección que los trabajadores a tiempo completo. en cuanto a los contratos si la relación laboral excede de cuatro semanas, el contrato siempre tiene que hacerse por escrito.

Si el trabajador acude habitualmente a un hogar, aunque sea durante un número pequeño de horas a la semana, el contrato sería indefinido y habrá tantas relaciones laborales como hogares en los que presta sus servicios.

Cuando el contrato de trabajo se realice por escrito, debe acompañarse copia del mismo a la comunicación del alta del trabajador ante la Tesorería General de la seguridad social. Luego, la Tesorería General de la seguridad social comunicará el contenido de los contratos al servicio público de empleo competente.

Los empleadores dispondrán de un año, a contar desde 1/1/2012, para formalizar por escrito los contratos de trabajo vigentes a dicha fecha que, como consecuencia de la nueva regulación, deban celebrarse por escrito.

En caso de incumplimiento de cualquiera de las circunstancias anteriormente mencionadas se aplicará la normativa general en materia de infracciones y sanciones (Ley de infracciones y sanciones en el orden social, texto refundido aprobado por real Decreto legislativo 5/2000, de 4 de agosto) siendo las mismas a partir de 3000€ por lo que se recomienda actualizar las situación de cada empleada de hogar a la nueva normativa vigente.

Con todo ello se procurará desvincular el mercado clandestino que existía hasta ahora con personas sin cotizar ni como discontinuas ni como fijas para regular dicha situación a través del marco del régimen general.